Todos sabemos de que en cualquier celebración que se precie, el ganador recibe el trofeo que le acredita como tal en un podio. Una vez subido al casillero más alto (el más alto es el ganador, y los otros dos los primeros perdedores) de ese podio, suena el himno oficial de su país.
Pues bien, parece ser que los organizadores del Tour de Francia 2009, no sabían que el ganador, Alberto Contador, era español. Se pensaban que era danés porqué cuando subió al podio no sonó el himno español, sino el danés: ¡una ceremonia de entrega de premios en podio muy incorrecta!

“Para mí, echar a un entrenador es como tomarme una cerveza. Puedo echar a 20 en un año. Hasta a cien si hace falta”
Jesús Gil y Gil
Voy a correr como un negro para vivir como un blanco.
Samuel Eto’o
Desde hace unas semanas que la Fórmula 1, la F1, está en pie de guerra. A un lado las mejores escuderías como Renault, Ferrari o Mclaren, y al otro la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) con Max Mosley a la cabeza. En medio, Bernie Eclestone, el dueño de los derechos televisivos de la F1.
Parecía que la guerra había llegado a su fin, y que había acuerdo entre F1,FIA y las escuderías y que sólo habría un campeonato y no dos, pero Max Mosley ha desenterrado el hacha de guerra. El bueno de Max Mosley amenaza con presentarse a la reelección como presidente de la FIA, cuando una de las condiciones impuestas por las escuderías para la paz era que no se presentara.
Y, hay que tener cuidado con Max Mosley, pues ya sabemos que le va el sadomasoquismo. Que tiemble Briatore, que Max puede aparecer con el látigo:


La mascota del equipo de fútbol colombiano Junior, el Tiburón Willie, es ya la macota más famosa de toda Sudámeria debido a sus travesuras.
Lo habitual es que el tiburón Willie filtree e incluso “meta mano” a las animadoras (aunque a las cheerleaders no les importa demasiado, más bien les hace gracia) o intente seducir a la otra mueñca mascota del equipo:
Pero, en la cuarta fecha de los cuadrangulares del Fútbol Profesional Colombiano, “se le fue la mano” (o más bien, se le fue la olla) al celebrar un gol, ya que se dedicó a pisotear, cabecear, patear y pasarse por los testículos la camiseta del equipo contrario:
Después de esta travesura, el Tiburón Willie, fue expulsado.

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